05 enero 2022

Latrinqua

Nunca en mi vida he estado o sido tranquila y, sin embargo, este año parece que me siento así y, mejor aún, lo proyecto. 

Esa certeza de las chimeneas: la llama, como una lengua al vacío, no va a soltar chispas fuera y prender la moqueta para incendiar la casa. 

He sentido ser saco de carga pero con la guardia alta. 

Porque la realidad es que me siento embalse humeante y opaco. No reflejo el cielo. Lo miro sin atisbo de mimetizarme y, quieto, espero. Estoy tranquila, es verdad. Me llena orgullo y lucha, mis logros; tesón y esperanza, mis metas; y amor propio, disfruto más conmigo que nunca. Aunque el exterior se tambalea, no siento rechazo ni dolor porque como una halo de gracia he aprendido a gestionar las contingencias -qué es la vida sino esto- y mantenerme, quieta, como un muro de carga ante lo siguiente. 

18 octubre 2021

Rregea

Hoy tampoco es mi día. 
He sentido muchas más cosas malas hacia mí que buenas. Estoy harta de tratarme tan mal a veces. Y tengo un llanto agarrado a la garganta, como un mal catarro de principios de 2017. Y no sale. Y no sale. Necesito que alguien me agarre. 

05 octubre 2021

piaco

Mirando en el fondo de los ojos de Niki no me encontré. 

Estaba a mi perra del pasado. Estaba el lloro pixelado de mi padre quebrado. 

Mi madre se subió a una escalera, porque la cocina, decía, era demasiado grande para ella, y la abracé y de pronto me encontré llorando, como si no estuviera preparada para que cuando bajara yo tuviera 20cm más y tuviera que contar cada euro que como por si algún día se acaban, como si los hombres me sexualizaran más de lo que puedo soportar, como si estuviera aterrada, como si no supiera a dónde se tiene que ir, como si no encontrara desde hace demasiado tiempo atractivo a "estar", como si en el fondo no quisiera vivir. 

Ayer viendo una serie pensé en qué momento querré albergar vida mascando tanto la muerte. 

Me preguntaron cómo sería mi funeral y me sorprendí respondiendo en alto que mis padres ya sabían cómo quería que estuviera todo preparado, qué disco tenía que sonar y qué comida servir (croquetas). 

Y pienso si solo busco/amos copias de lo que nos hizo feliz. 

Niki está porque Kira ya no está. Y me pregunto dónde estoy yo, o qué está, cuando yo dejo de estar. 


¿Y mi abuela?

13 julio 2021

ubaso

Agosto siempre fue cruel y julio bastante la hostia. Este julio empezó como el tren que rompía mis silencio, y yo a su vez sin miedo. ¡Que está muerta!

Me alegró sentir lo suave de nuevo. He dejado de temblar. Se ha parado la tempestad.

Y dejé el nervio, el sentimiento de soledad.

En julio dos personas me tocaron de más. Me tocaron mal. Llevo 10 días de julio y dos hombres me han tocado mal. Conocí a un chico y fui un 9,2 de lo que soy -bastante buena nota-. A mí no se me ocurre tocar a nadie dormido, no se me ocurre agarrar a nadie que no quiere ser agarrado. Y a la vez ese chico fue un 5,4, la verdad, y yo ya estoy en un punto de mi vida en el que a)no necesito la mediocridad por ningún lado y b)separo bastante bien los sentimientos. Pensé, no sé por qué, que el abuso era la clase de cosas que a mí no me pasaría. Pensé que no abusarían de mí igual que pensaba que los chicos me valorarían. 

Marta me dijo que fuera como era, sin necesidad de bajar esa intensidad. 

Y como cuando Lisa me dijo que estaba orgullosa de mí, que Marta me dijera que así estaba bien pintó todas mis cicatrices. Todas. 

¡Estoy!



07 mayo 2021

Troencu

Me encuentro mejor. 

No siento dolor sino la piel reamoldándose a donde había una estaca o, quizás, una viga. Ya no quiero morder para sentir ni gritar para ser escuchada. No siento dolor pero siento y hacía mucho que solo sentía a través del dolor, la ansiedad, la presión, el daño, las malas palabras, el ruido y el grito. 

No hay silencio pero sí calma. 

Estoy encontrando un equilibrio entre lo que quiero ser, soy y he sido y me siento en calma. Sigo sin querer que me toquen porque me siento frágil, pero quitando ese apartado más sombrío, estoy de puta madre. 


Gracias a todos. 

Gracias.

14 marzo 2021

Soptare

Goya, no sé: manos gritan tiempo y no atrapo, prendo el momento en que nos cruzamos. Yo creo en el destino, ¿por qué?

Guardo una flor de jacaranda desde aquello. Y se me olvida, y el tiempo pasa y mi piel se marchita. 

En un escaparate opaco, a las 10:34 tengo que correr. Daría lo que fuera, lo que fuera, por ver amanecer contigo Marta, contigo quiero dejar de correr. 

Hacía años que no pasaba una temporada tan guapa. Siento que todo está colocándose. Siento orden y templanza, pero la paciencia no me calma, el nervio me domina o la vida va a un 1/4. Un cuarto blanco, un cuarto polvoriento, un cuarto de esfinges en movimiento. #stop: yo quiero. 

25 enero 2021

nini

Te vi con escamas.

Y pensé en que te mereces que esos poros se hagan cráteres -que apuntaban a eso- y que por ellos entre toda la mediocridad de la que crees huir pero que te consume por dentro. 

Ojalá no te topes con nadie bueno durante un tiempo. 



18 enero 2021

Gantoso

Hubiera sido fácil y bonito y simple y por mi parte arduo y callado y silencioso y angosto, porque para qué engañarnos, mi espacio era estrecho de pelotas si es que acaso podíamos señalar un espacio como mío. Hubiera sido banal e insatisfactorio y hubiera llorado a menudo en el baño. 

Lo que hace el mal querer y el refuerzo intermitente. Crean en una tal pantalla de nube que es posible tirar por tierra todo el amor propio por un rayo de sol, uo-oh-oh, de tu corazón. 

Pues ni rayo, ni sol, ni uo-oh-oh, ni corazón. Nos quedamos la tierra, el amor propio, la nube y yo. 




10 enero 2021

Artam

De las espuelas al caballo, la boca me sabe a hierro. Me abro en canal si con eso puedo correr libre un día, o medio, de sol a sol.


03 septiembre 2020

D -

 


17 agosto 2020

eludo

Ojalá más poético pero es que es esto: te echo mucho de menos y lo siento mucho. Tengo una viga clavada perpendicular a mi estómago cuando pienso si pensaste o no, que no eras nada, que ya no eras nada. Porque me lo dijiste, la última vez que con tus manos harina me dijiste que no eras nada, que te hacía sentir que ya no sabías que hacías aquí me lo dijiste y me taladra y me taladra y me taladra. Pienso si te diste cuenta de que el último día no fui. Y siento nauseas, siento nauseas, siento nauseas. No fui porque no quise, porque no podía más porque estaba cansada de llorar día sí y día también, cansada del olor a estertor y cansada de tu mirada ausente clavada en mis ojos queriendo saber algo que yo no sabía ni supe ni sabré qué. Lo siento mucho. Me ahonda la garganta pensar que no lo hice bien, que no lo hice mejor y que nadie hizo nada. Constantinopla cae, escucho bombas por el televisor. Nadie dice nada. 

Quiero volver a tu casa. 

Te quiero mucho, me siento condenada a echarte de menos para siempre, para siempre, para siempre. Como todos los que os vais. A todos. Me duele, joder, me duele. No lo aguanto: me duele. ¿Me queda más de lo que he exististido, tres veces más de lo que he existido, echándote de menos? Joder, ¿y con remordimiento? Joder, no puedo, joder, necesito hablar con alguien. Y necesitaría de verdad poder haber estado contigo, llorar sin miedo a alguien. Y te hago en una nube. Te desee muy fuerte la mejor de las nubes para la cabeza. Un disfraz de cabeza de cúmulo. Ojalá, ojalá, ojalá no sintieras ni frío, ni miedo, ni resignación, ni humillación, ni cuerpo, ni mente, ni soledad, ni muerte. Ojalá hubiera estado ahí contigo. Lo siento mucho. Lo siento mucho. Lo siento mucho. Te quiero, eternamente, te quiero. Siento muchísimo haber entendido la muerte y que eras finita por completo al haberlo vivido. De verdad lo siento.                 De todas, mi cariátide más hermosa está tallada por ti. 

Y tiemblo. 

08 junio 2020

Rumo

Ayer me dormí llorando y hoy sigo con el estómago en llanto.
La Fase 2 acaba de entrar y yo ya he visto a casi todos los que tenía que ver y no ha sido tan increíble, la verdad. Incluso más banal el bien al qué tal, si cabe.
Por la noche pensé que en esta semana y en esta fase tampoco vería a mi abuela, y que viviría echándola de menos, de alguna forma, el resto de mi vida porque tampoco la vería la semana que viene ni en la siguiente fase, ni en la siguiente epidemia ni en el siguiente desfase. Un nunca más como una catedral donde me estaba dando de bruces la noche del cambio de fase.
Siento mucho no volver a verla, lo siento de verdad.

02 mayo 2020

Raso

Mi abuela se murió y yo me compré un vibrador.
No he entendido la muerte ni la gracia ortopédica de los vibradores, pero todo eso ha ocurrido.
Estoy procesando pero el balance es que me dolía más experimentar el que viniera la muerte que cuando vino.
Y me alivia que no viviese su muerte.
Y me muero por vivir mi alivio.
Me siento en paz, que está bien que al menos una de las dos sienta algo, porque creo que ella llevaba tiempo no sintiendo nada.

31 marzo 2020

cordisoriam

Misericordia. 
Utilicé esa palabra que se parecía pero no era la que quería decir.
¿Qué quise decir al utilizarla? Me refiero a qué quiere decir que pudiendo utilizar compasión o clemencia -como si fuera un preso al que se le da un golpe de gracia o al que se le corta las caderas- utilizara misericordia. Como un rayo de luz, de Intolerancia, me cayese del cielo en este agujero tan oscuro. Digo, pudiendo utilizar cualquiera de esas, utilicé misericordia, de corte religioso, como si el mismísimo Jesús y su puta santa madre María vinieran juntos a salvarme de forma misericordiosa. Sorpresa, no vino, no vinieron.
Vine yo.

Un órdago echado sin ganas. No sin cartas en la mano, no, no, sin ganas.
Un órdago como un envite, como un paso.
Solo que con este órdago, al menos, terminaba la partida.
Y era una forma fácil eh, solo tenía que verlo y que alguien ganara o pasar y que se acabara, a mi parecer, todo el interés de la partida aunque no la misma.

Y lo peor: esta vez ya no sentí nada, me había curado de espanto.



Amor. Sueño contigo cada noche. 
Cuando escribo tu nombre el corrector dice Daño, 
y me parece simbólico y de poesía trapera del 2004.
En mayúsculas y ni lloro, es el peso de la pérdida.
El vacío moderno, barroco, contemporáneo y posmoderno   
Lázaro, te lo ruego, levántate y anda. 

13 marzo 2020

Ya

Estoy a oscuras.
Soy nube de la peor forma.
Ayudadme. 

11 marzo 2020

jetra du celes

Claro que sí Cleopatra, ole, ole y ole.
Faraona mía, hay hueco para ti en esta cama esta noche.
Te has cortado el pelo.

Ole, ole y ole.
Que eres guapa pero no tanto pero lo has hecho.
Y no nos traigas más regalos, queremos gatos muertos.
Ni desbordes tus pasiones, parecen regla sobre un pupitre.
Bien amiga, a-m-i-g-a, bien. Superado: aprendiste a quererte más a ti.

Estoy orgullosa y a la vez te mato.
Coge el traje de luces, salimos en un rato.

¡Ah!¡Acertó! Me dijo que era celeste. 

17 febrero 2020

Eigac

A ver.
Yo ya.

A veces temo con respecto a esto. En general, he pasado a vivir con miedo.
Temo ser y temo no ser. Explico. Temo ser yo, porque yo aunque me gusto no gusto y no me gusta no gustar. Demasiado vanidosa, demasiado sentimiento por herir. Temo por no ser yo por lo mismo, por la pureza, por los brillantes apagados, por las capas. No me gusta silenciar la realidad y a mi tampoco. Y yo soy, soy a todas horas. Daría lo que fuera por no ser más a menudo. No ser de martes a jueves, al menos, en esta vida aburrida de consecución de metas las cuales llegan (o no) pero desde luego no sacian.

Estoy harta.
El otro día se ahorcó una chica y lo primero que pensé es que era afortunada.
Y supongo que esto está mal y que está algo mal conmigo.
Pero la verdad, me aliviaría mucho colgarme y no ser a veces, solo a veces, de martes a jueves, normalmente, de lunes a domingo, con menor frecuencia.

Joder, voy por delante. Me levanto media hora antes de acostarme. Soy efímera siempre.

14 enero 2020

Malmor

Soñé que te besaba y del aire de después se me escapaba en un suspiro un te quiero.
Y te quedabas mudo, rígido y quieto.
Y de quieto, piedra.
Y frío.
Y de mármol, granito.

Fin del sentimiento.

13 enero 2020

razlaz

En verano escribí esto y ayer me expliqué muy mal y volví a sonar así:

Quiero encontrarme. 
Me siento perdida entre el ruido, la nada y en los sentimientos. 
Y quiero que me toquen. 
Estoy lejos de cualquier cosa que pueda acariciarme, estoy en el zarzal más espeso del bosque. 
Pero me abro en canal, me abro. Cada vez que siento lo más mínimo, me abro.
Y lo normal es que me encante, y lo normal es que luego sufra mucho. 
Para sacarme las espinas, creo. Saco el sentimiento de dentro hacia fuera. A veces luego lo rompo, a veces lo guardo, a veces lo pongo en un altar. El formato no importa, el material no sigue una pauta. 
Como mis sentimientos, el material cambia. 
Ahora me siento en crisis, claro, 24 años son para estar en crisis. 
Y además, furiosa.
He pasado estudiando la vida y no tengo un piso, no he inventado nada, no tengo ni pareja, ni entiendo a Lacan, ni me emociono igual cuando voy al cine. 
Quiero una habitación a la desolación, a la juventud, a mis adentros y afueras, una habitación de la furia, de lo fugaz, de la celeridad y del nervio que me corroe por dentro para con suerte encontrarme entre tanto ruido, tanta nada y tanto sentimiento.

03 enero 2020

menclecia

Siento mi dentro marchito.
Por el trato, por el no trato. Por la nada y por todos. Por vosotros, por mí.
Creo que yo me lo hago. Sí, a veces yo me lo causo. Pero otras no.
Entre el ruido y el barullo escucho la mediocridad culminante. Nauseabundo. Voy a explotar.
Un diamante en bruto: creísteis que los destellos eran llamas y temisteis por vuestra cornea.
Huid. Estoy harta de acostarme todas las noches conmigo, no puedo más.

He visto un vídeo donde os amabais. 
¿Y a mí quién?
Solo siento rechazo.
¡Señores, clemencia! ¿dónde dejasteis el champán?


01 diciembre 2019

Villasé

El color especial, el duende.
Y el alcohol, yo que sé.
Ni punk ni Madrid, puro jelly, azul yves.
Y mola, eh, unos ojos preciosos. Viva el cuerpo y la carne y la fuerza. La tracción.
Y una herida, una mancha cicatrizada de origen desconocido que me atormenta. ¿Será la marca de mi rimmel?¿He llorado ya?

16 noviembre 2019

Es Dana

Sobre el negro, carbón y sobre ello, napalm.
Cauterizado, no siento nada. Lo juro, no me da ni para llorar. Y si me mato, ¿qué?
Y nubes y ácido. Esto está encapotado, no puedo ver nada más.


Pero en la oscuridad me besas.
Y el beso a la espalda cae como mi cuerpo al vacío. Me tiro y a la vez, flash. 

Oisa

Encontré un Russ.
Bucles sinediesin compás.

Me dejo, te quiero.
No te vayas, ya estoy lejos :(

15 octubre 2019

Súcimo

Una sardina húmeda se escurría en el abrazo.
No quería ni agua, ni oxígeno, ni todo lo contrario.

Hoy en el metro dos personas olían igual que tú.
Y aunque me he sentido vaho porque ninguno se giraría y me abrazaría, ni hablaría de filosofía, ni me miraría mientras toco, ni me enseñaría peliculitas y me arrastraría luces arriba por la ciudad... tú tampoco. 

Chao amore, nos vemos en mis 25. 


El mensaje que no recibí: 
Hola, ¿cómo estás? 
Ojalá pudiera estar en el momento de mi vida en el que sé apreciar las cosas. 
No veo nada ni hay nada que me gustaría hacer, donde me gustaría estar. Y lo siento. 
Ahora mismo no soy capaz de verme a mí en ningún sitio y eso me impide poder ver a nadie. Lo siento de verdad. Me encanta que seas tan directa, pura y con el pecho al descubierto. 
Quisiera no tener miedo, vértigo y angustia y poder sentir así, vivir así. Aún así, las relaciones son líquidas. Yo no puedo entender ahora una relación sentimental porque me encuentro mal. 
Pero quiero saber cómo estás, saber qué te pasa, porque me importas y quiero lo mejor para ti.    ✓✓

05 octubre 2019

Ose on

Estuve pensado dias qué decirte.
Qué contestar al aplastante ¿qué tal? Y contesto siempre que creo que bien. Y vamos a ver, como bien, duermo bien, estoy ganando dinero, tengo amigos, me quieren, todo ok. Pero eso es el papel del bombón. Y este bombón es como el de los Monty Python relleno de ancas de rana y serrín.
No encuentro motivos ni ganas ni fuerza ni nada para ir, venir, estar, ser, sentir. He neutralizado sentimientos, he dejado de esperar nada de nadie.
Y eso es colosal.
Y a veces temo. Porque me subo a la azotea, donde todo se ve bonito, ¡qué bonito el Pirulí, qué bien está la ciudad! Y me estoy quedando. Y yo quería ser otra cosa, quería hacer algo mejor que quedarme contemplando el skyline. Y aquí me pillas, fumando. ¿Qué harás está noche? No puedo ir al cine sola, me echaré a llorar. No quiero salir de la sala y caminar y aguantar el peso del silencio y mi compañía más. No puedo entrar en las entrañas de la representación si ver las calles me parte el alma. Necesito llenar mis ojos de crápula. Cálamo y cran, realidad mentira. Cruel realidad.
Y así. Y así. Y así. ¿Para qué estudié? No lo sé, tanto tiempo después, no lo sé.

18 septiembre 2019

Bridavor

Tengo un anuncio:
He encontrado forma para todo este contenido.
Mejor, he encontrado el contenido que tenía todo esto y le he dado forma. Realidad segmentada, procesada, colocada y en funcionamiento. En parte he utilizado el truquito australiano, pero además he usado todo lo que sé y conozco para perfilarme. He hecho un collage hacia dentro.
Lisa ha vuelto.


Ahora bien, no encuentro ningún sentido.
Y me pregunto dónde está.
No está en la forma, para mí no, pero la forma hace mucho. Creo para un ser visual y sensorial, blandito, la forma afecta más que el contenido. Yo soy un poco así, pero demasiado torturada para quedarme ahí.
  • El contenido además no sé muy bien si sale de dentro a fuera o desde fuera se va filtrando hasta que se vierte en un frenesí por encontrar la forma como el agua se hace cubito de hielo en esas estúpidas formas que ofrecen Ikea y Tiger y todas esas tiendas gilipollas que colorean la inmundicia de alma de los humanos que entran ahí para dotar de contenido y forma su vida con objetos materiales no necesarios. 

¿Un vibrador es un objeto de forma o de contenido?



08 agosto 2019

Carte

Salió todo mal.
El momentum se nos fue, el frágil equilibrio que se mantenía en casa se dilató por el calor y empecé agosto entendiendo que no me quería nada.
Quizás por eso no salió todo bien.

Pero es que lo había hecho bien, había sido pura y leal a mis sentimientos o lo que sea que sea eso, pero es que eso ahora no tiene ningún valor. Creo que está en alza lo superficial y no tocar. Y yo estoy empezando a dejar de encontrar profundidad en mis picos altos, pero por el contrario estoy aún descendiendo hacia mis fosos. ¿Esto tiene fin? Espero. Que yo quiero que me toquen, yo quiero tocar.
Me quiero morir. Me muero.

01 agosto 2019

Rrore

Es que creo que fui yo porque lo hice mal lo hice mal lo hice mal lo hice mal lo hice mal lo hice mal lo hice mal lo hice mal lo hice mal lo hice mal lo hice mal lo hice mal lo hice mal lo hice mal lo hice mal lo hice mal.
Fui yo, joder hostia puta joder me cago en mis muertos joder lo hice mal yo mierda mierda mierda.

02 julio 2019

tyci

Las sombras, los oscuros y los grises: hay.
¿Por qué estaba tan serio sentado delante del espejo?
Que me quiero ir y no puedo, que no sé dónde quiero.
Cuantas más metas consigo menos siento.
Y las consigo casi todas.
Y ahora a penas siento.

Y yo que sé, vuelvo a lo mismo: que me quieras, que me quieras coño.
Abrázame un poco que a veces tengo miedo porque no siento frío, ni hambre, ni calor, ni sed. Vacío.
Estoy a 50º y no siento más que la aplastante sensación de que en realidad está bastante fifty-fifty querer estar, Madrid y las cosas. A veces me dan igual hasta las croquetas, el cine y los chicos.
Quiero llorar.



Quiero que me agarres, Li, quiero llorar contigo. 

03 junio 2019

Cofria

El otro día me enamoré. Pero amor de verdad, de querer que te quieran y que se te meta dentro. Amor sin miedo, sin silencio de cristal. Qué brazos. Llevo tres días sin cenar. No tengo hambre, eh, no es por tonterías, es que no sé qué cenar.
Está semana  hablé de la adivina y de los ángeles que abracé. Pensé en mi tiempo, claro, ¿Cuál? Tengo mucho tiempo y poco futuro.
No hay futuro.
No hay futuro.
Me quedan trescientos días para que me quieras amar.
Hoy quiero trabajar para tener dinero para pagar un agujero donde llevarte, de la mano llevarte. Un cuchitril precario del amor en pleno centro. Que por mi piel no pase la calle, volver al andar.
¿Voy o me esperas?