03 junio 2019

Cofria

El otro día me enamoré. Pero amor de verdad, de querer que te quieran y que se te meta dentro. Amor sin miedo, sin silencio de cristal. Qué brazos. Llevo tres días sin cenar. No tengo hambre, eh, no es por tonterías, es que no sé qué cenar.
Está semana  hablé de la adivina y de los ángeles que abracé. Pensé en mi tiempo, claro, ¿Cuál? Tengo mucho tiempo y poco futuro.
No hay futuro.
No hay futuro.
Me quedan trescientos días para que me quieras amar.
Hoy quiero trabajar para tener dinero para pagar un agujero donde llevarte, de la mano llevarte. Un cuchitril precario del amor en pleno centro. Que por mi piel no pase la calle, volver al andar.
¿Voy o me esperas?