02 julio 2019

tyci

Las sombras, los oscuros y los grises: hay.
¿Por qué estaba tan serio sentado delante del espejo?
Que me quiero ir y no puedo, que no sé dónde quiero.
Cuantas más metas consigo menos siento.
Y las consigo casi todas.
Y ahora a penas siento.

Y yo que sé, vuelvo a lo mismo: que me quieras, que me quieras coño.
Abrázame un poco que a veces tengo miedo porque no siento frío, ni hambre, ni calor, ni sed. Vacío.
Estoy a 50º y no siento más que la aplastante sensación de que en realidad está bastante fifty-fifty querer estar, Madrid y las cosas. A veces me dan igual hasta las croquetas, el cine y los chicos.
Quiero llorar.



Quiero que me agarres, Li, quiero llorar contigo.