21 octubre 2024

Bresada

Me acordé de la iluminación aquel día. Del día que hacía el día que nos conocimos y los cuatro pitis que fumé, y los saboreé de nuevo durante ese abrazo concavo de un cuerpo hueco. Aquel día no comí porque había soñado con fantasmas. Ya no estaba contigo ni tú sabías de mí, ni pensaba en aquel momento.

Me voy a dormir, mañana hago cycling. 

17 septiembre 2024

Goslar

Tengo el discurso quebrado, busco interlocutor esmerado. 

Hoy estás hecha de antracita y noche, de óxido, amoniaco y hierro. Al mirarte no me he encontrado entre las compuertas del camión ni sus engranajes ni sus faros. He sentido miedo. ¿Decoras alguna de las fachadas de los edificios de Azca o te atropelló finalmente un autobús de la EMT como tanto deseaste? No sé si ríes o lloras, si callas o no encuentras las palabras. Espero que estés bien porque aunque lo estoy haciendo bien, me echo de menos y, a la vez, enhorabuena por los 31 y los 55, por las puntuales 9:00 y las responsables 6:37. Quise ser yo durante mucho tiempo, pero cena, siempre más para los demás y a ti nada. Morirás comiendo libros de 0 calorías y vasos de agua.



02 enero 2024

eveunven

No cogió el teléfono. Atravesé las hordas de gente que plagaban las calles del parque temático al que me había mudado esperando que devolviera una llamada que no devolvió. Las Anas lo habían olvidado al igual que ella olvidaría el de las Anas, estoy segura. Supongo que empieza así o, al menos, se desarrollan así, las amistades adultas a distancia donde los mensajes se acortan, las palabras poco a poco tiene mas espacio entre ellas hasta quedarse como la nariz de una esfinge. La verdad, me gusta mi trabajo pero, la verdad, no me puede hacer más gris. 

20 diciembre 2023

Sema



Me sentí como la mesa de la sobremesa cuando el festín ya se ha acabado, con mondas de mandarina, vino derramado.  ¿Nadie habla de la gente que recoge todos los restos que dejan las sobremesas? 

10 octubre 2023

5/6

Qué miedo. Qué miedo, qué miedo, qué miedo que uno de esos días que me despierte a tu lado sea de esos en los que cae un manto pesado y negro y un pensamiento de desgana profunda. Un agujero. Una sensación de que ojalá no haberme despertado hoy tampoco aquí, de las que pasan 1/6 de los días (ahora) de los que han pasado con mayor frecuencia, de los cuales su reflejo se extiende como una sombra en las horas más altas previas a la puesta de sol. 

Y más miedo aún, qué miedo, a que sientas el alivio, de estar en esos 5/6 y veas mi alivio ante el miedo, qué miedo, no puedo moverme, qué miedo. No quiero desear no estar tanto, no ser tanto, ser menos de la mitad. Qué duro pasar tanta vida deseando ser perfil, canto, vértice, un cuarto de mitad. Y aún así mediocre. No siento el brillo, no veo el brillo, lo he debido despegar.

Las abejas no ven magenta, o lo ven todo magenta, no me acuerdo, para el caso da igual. Te abrazo, abeja, pero hay una parte de realidad que no me perteneces, que no es cuestión de percepción, cuyos matices y gamas no ves, cuyas temperaturas no sientes. ¿Sufres?¿Cómo sufres?¿Sientes mi dolor?

Me ha crecido malva en las pestañas, ¡agárrame fuerte! Ardo en deseos de irme, de no-ser hoy también y si me sueltas tengo la sensación de que me perderé el capítulo siguiente y siento FOMO; y si me sigues siento hartazgo porque todo está pautado y no hay giro que rompa la cuarta pared. ¿Hola? ¿La mano me la das tú o me la doy yo? ¿Da la mano quien ansía recibirla o quien la ofrece?

Ojalá mis 5/6 se prolonguen y se pueda disipar ese día terrible entre el ciclo menstrual. 


23 marzo 2023

TEB

Todo está bien. 

Me duermo últimamente repitiendo esa frase a medio camino entre afirmación y anhelo.

 ¿Todo está bien?

 ¿Todo? ¿Está? ¿Bien? 

Cambié a la psicóloga más barata del barrio por clases de yoga hasta que en clase de yoga volví a sentir ganas de llorar en público. Ahora cierro los ojos y veo ruido blanco. No siento hambre, ni frío, ni tengo tanto sueño como para dormir ni tanta energía como para estar despierta. No soporto hablar de comida mientras como. Primo el silencio, lo limpio, lo bueno y breve, a lo mucho y malo.

Me he enamorado. 

Y cuando estoy con esa persona tampoco tengo hambre, pero ya no siento ni frío, ni sueño y me cuesta ser consciente de que estoy despierta porque despierta sé -con la certeza de la experiencia- que nadie quiere de verdad estar conmigo. Me pregunto de veras si algún día podré ser suficiente YO como para llorar, como no he llorado en años, amarrada a sus brazos. Y me pregunto, de verdad, si haré sentir a esa persona orgullo por estar a mi lado y fortuna por mi presencia aún siendo despojo. Porque también soy eso y quisiera de verdad sentirme arropada, como la niebla lame a las montañas, cuando estoy lila. 

Se ha cumplido: tengo una habitación blanca donde llevarte. Y tenías razón, era todo cuestión del momento. El momentum.

Te echo de menos, papá. 

07 enero 2023

Jackie

Hace cinco años fuimos toda la familia a buscar un nuevo perro gracias a Bei, que a través de sus padres conocía un pastor en Cáceres que tenía border collies y, en esta ocasión, había tenido una nueva camada que quería vender. 

La idea de Niki se proyectaba pero no estaba materializada. De hecho, aún no se llamaba Niki. Se llamaba Harlem, Rosquilla o algún otro nombre que ya no recuerdo pero, con perspectiva, me alegro de que no se materializase. 

En ese viaje vi a los Empalaos de algo De la Vera. Eso me encantó. 

Fuimos dos veces a la granja. 

La primera fue solo para verlos a todos. Éramos los primeros en elegir y podíamos escoger a quien quisiéramos. En principio, por una cuestión de simplificar la sustitución, el perro que queríamos debía ser negro y además cumplir con los estándares de belleza de perro canónico de familia feliz. Sin embargo, al abrir el palet que frenaba a los nueve cachorros de desperdigarse, de todos los que salieron, una en particular vino a por mí. Era preciosa. Era muy nerviosa. Parecía que sonreía. Era marrón y todo el rato trataba de saltar para lamerme la cara y para meterse en mis brazos. 

La llamé Jackie y para el segundo viaje, hubiera agarrado a Jackie y me la hubiera llevado en brazos a Madrid.

Las otras dos opciones eran un perrito negro más tranquilo y pequeño con la cabeza de huevo y otro más rollizo y pachón que desde el primer minuto encontró confort y refugio en los brazos de papá. Niki era esta última.

Mientras ellos se giraban con Niki en brazos yo corrí a abrazar a Jackie y a asegurarle que tendría un futuro bueno, que sería feliz. Se quedó quieta, como si ella también hubiera pasado la noche pensando en cómo sería su vida viniendo con nosotros.

Bei me llamó a los días porque unos amigos de sus padres querían un border collie. Les daba igual el color, solo querían que fuera un perro despierto y cariñoso. Vi clara la oportunidad de cumplir mi promesa a Jackie 

Años después supe que Jackie no se llamó Jackie, se llamó de otra forma que ya no recuerdo y fue un perro muy feliz con una vida repleta de anécdotas debido a su carácter inquieto. Sin embargo, un día, de forma súbita, murió. No sé si fue un ataque al corazón, un trombo en el cerebro o qué pero los dueños no pudieron hacer nada.

Vivió tres años. 

A veces miro a Niki, que es más perro de mis padres que mía, y me alegro de que no hubiera sido Jackie. Me alegro de que ella sea ahora el refugio de ellos y no el recuerdo de una ausencia. 

He pasado mucho tiempo eligiendo rosales ¿no?


10 julio 2022

Lietabu

El BOE publicó una rebaja del 30% o más en estudios reglados y quise llamarte para contarte que lo había terminado y que me voy a colegiar pero que a la vez me da muchísimo miedo llamar a tu número por si ya no existe o por si lo coge un desconocido. 

¿Quién y cuándo cambió tu contestador? 

Vivo como un acantilado, doblado, herido por el mar. Soy la furia de las olas y la tierra que se dobla. Soy la piedra que lo soporta, la sal. Este acantilado podrá ser playa o golfo o incluso meandro y que esto no sea ni siquiera un mar. Ni será ni es lo que era ni apenas es lo que es ni muchísimo menos lo que será. Y como el molino, que va por ti, esta estructura tan frágil entre la niebla y este permanente derrumbe es a través de lo que existo y soy. 

Llegué tarde, como el BOE en su rebaja. Vivo tarde y en derrumbe y solo consigo describirlo como una disonancia. Ojalá estuvieras aquí para decirme que está bien, que estoy bien. Igual que estaba bien que Niki fuera Kira y yo a veces Marta, Ana o Teresa. Soy también el paseante en el acantilado que ha pisado arena y se desliza abajo y cae. Soy 5kg más de lo que querría. Soy menos efervescente que he hace tres años. Y, por fin, soy abogada. 

Y sé que te pondría contenta ver que un nuevo logro alivia parcialmente mi pena entre tanto ruido pero que a la vez no me sacia si no puedo vivirlo contigo.  

08 julio 2022

Govi

Hemos hablado de la posibilidad de ir a tocar a Vigo y me ha hecho ilusión por si acaso puedo encontrarte. 

Como aquel 9 de agosto de 2019 nunca contestaste, una parte de mí se quedo esperándote mirando el teléfono, luego follándome a un desconocido y recorriendo las calles de Vigo semi-en-pena una vez hubo amanecido. 

Vigo tiene al menos un fantasma -que no sé si soy yo del pasado o tu ausencia- pero Vigo me espera con una cara de luz y otra de pena. 

01 mayo 2022

Plidocum

Pensé en la quemadura de mi empeine y que ahora ninguno de los implicados aquel día que tanto me hice, están. 

Todos se han ido. 

Hacía años que nadie me sacaba de un sitio para ponerme en otro peor a propósito. Siento pena, no, lastima. Siento lo mismo pero no igual. No todo tiene que ser intelectual. Todos somos aquí muy listos pero no hace falta demostrarlo todo el rato. 

No sé qué es real. Realidad. Sentimiento e inacción. 

No lo sé. Me faltaban meses para esto.


08 abril 2022

Suabo

 Retorcido la forma la de amistad abuso es, he.
Vete a tomar por culo.

05 enero 2022

Latrinqua

Nunca en mi vida he estado o sido tranquila y, sin embargo, este año parece que me siento así y, mejor aún, lo proyecto. 

Esa certeza de las chimeneas: la llama, como una lengua al vacío, no va a soltar chispas fuera y prender la moqueta para incendiar la casa. 

He sentido ser saco de carga pero con la guardia alta. 

Porque la realidad es que me siento embalse humeante y opaco. No reflejo el cielo. Lo miro sin atisbo de mimetizarme y, quieto, espero. Estoy tranquila, es verdad. Me llena orgullo y lucha, mis logros; tesón y esperanza, mis metas; y amor propio, disfruto más conmigo que nunca. Aunque el exterior se tambalea, no siento rechazo ni dolor porque como una halo de gracia he aprendido a gestionar las contingencias -qué es la vida sino esto- y mantenerme, quieta, como un muro de carga ante lo siguiente. 

18 octubre 2021

Rregea

Hoy tampoco es mi día. 
He sentido muchas más cosas malas hacia mí que buenas. Estoy harta de tratarme tan mal a veces. Y tengo un llanto agarrado a la garganta, como un mal catarro de principios de 2017. Y no sale. Y no sale. Necesito que alguien me agarre. 

05 octubre 2021

piaco

Mirando en el fondo de los ojos de Niki no me encontré. 

Estaba a mi perra del pasado. Estaba el lloro pixelado de mi padre quebrado. 

Mi madre se subió a una escalera, porque la cocina, decía, era demasiado grande para ella, y la abracé y de pronto me encontré llorando, como si no estuviera preparada para que cuando bajara yo tuviera 20cm más y tuviera que contar cada euro que como por si algún día se acaban, como si los hombres me sexualizaran más de lo que puedo soportar, como si estuviera aterrada, como si no supiera a dónde se tiene que ir, como si no encontrara desde hace demasiado tiempo atractivo a "estar", como si en el fondo no quisiera vivir. 

Ayer viendo una serie pensé en qué momento querré albergar vida mascando tanto la muerte. 

Me preguntaron cómo sería mi funeral y me sorprendí respondiendo en alto que mis padres ya sabían cómo quería que estuviera todo preparado, qué disco tenía que sonar y qué comida servir (croquetas). 

Y pienso si solo busco/amos copias de lo que nos hizo feliz. 

Niki está porque Kira ya no está. Y me pregunto dónde estoy yo, o qué está, cuando yo dejo de estar. 


¿Y mi abuela?

13 julio 2021

ubaso

Agosto siempre fue cruel y julio bastante la hostia. Este julio empezó como el tren que rompía mis silencio, y yo a su vez sin miedo. ¡Que está muerta!

Me alegró sentir lo suave de nuevo. He dejado de temblar. Se ha parado la tempestad.

Y dejé el nervio, el sentimiento de soledad.

En julio dos personas me tocaron de más. Me tocaron mal. Llevo 10 días de julio y dos hombres me han tocado mal. Conocí a un chico y fui un 9,2 de lo que soy -bastante buena nota-. A mí no se me ocurre tocar a nadie dormido, no se me ocurre agarrar a nadie que no quiere ser agarrado. Y a la vez ese chico fue un 5,4, la verdad, y yo ya estoy en un punto de mi vida en el que a)no necesito la mediocridad por ningún lado y b)separo bastante bien los sentimientos. Pensé, no sé por qué, que el abuso era la clase de cosas que a mí no me pasaría. Pensé que no abusarían de mí igual que pensaba que los chicos me valorarían. 

Marta me dijo que fuera como era, sin necesidad de bajar esa intensidad. 

Y como cuando Lisa me dijo que estaba orgullosa de mí, que Marta me dijera que así estaba bien pintó todas mis cicatrices. Todas. 

¡Estoy!



07 mayo 2021

Troencu

Me encuentro mejor. 

No siento dolor sino la piel reamoldándose a donde había una estaca o, quizás, una viga. Ya no quiero morder para sentir ni gritar para ser escuchada. No siento dolor pero siento y hacía mucho que solo sentía a través del dolor, la ansiedad, la presión, el daño, las malas palabras, el ruido y el grito. 

No hay silencio pero sí calma. 

Estoy encontrando un equilibrio entre lo que quiero ser, soy y he sido y me siento en calma. Sigo sin querer que me toquen porque me siento frágil, pero quitando ese apartado más sombrío, estoy de puta madre. 


Gracias a todos. 

Gracias.

14 marzo 2021

Soptare

Goya, no sé: manos gritan tiempo y no atrapo, prendo el momento en que nos cruzamos. Yo creo en el destino, ¿por qué?

Guardo una flor de jacaranda desde aquello. Y se me olvida, y el tiempo pasa y mi piel se marchita. 

En un escaparate opaco, a las 10:34 tengo que correr. Daría lo que fuera, lo que fuera, por ver amanecer contigo Marta, contigo quiero dejar de correr. 

Hacía años que no pasaba una temporada tan guapa. Siento que todo está colocándose. Siento orden y templanza, pero la paciencia no me calma, el nervio me domina o la vida va a un 1/4. Un cuarto blanco, un cuarto polvoriento, un cuarto de esfinges en movimiento. #stop: yo quiero. 

25 enero 2021

nini

Te vi con escamas.

Y pensé en que te mereces que esos poros se hagan cráteres -que apuntaban a eso- y que por ellos entre toda la mediocridad de la que crees huir pero que te consume por dentro. 

Ojalá no te topes con nadie bueno durante un tiempo. 



18 enero 2021

Gantoso

Hubiera sido fácil y bonito y simple y por mi parte arduo y callado y silencioso y angosto, porque para qué engañarnos, mi espacio era estrecho de pelotas si es que acaso podíamos señalar un espacio como mío. Hubiera sido banal e insatisfactorio y hubiera llorado a menudo en el baño. 

Lo que hace el mal querer y el refuerzo intermitente. Crean en una tal pantalla de nube que es posible tirar por tierra todo el amor propio por un rayo de sol, uo-oh-oh, de tu corazón. 

Pues ni rayo, ni sol, ni uo-oh-oh, ni corazón. Nos quedamos la tierra, el amor propio, la nube y yo. 




10 enero 2021

Artam

De las espuelas al caballo, la boca me sabe a hierro. Me abro en canal si con eso puedo correr libre un día, o medio, de sol a sol.


03 septiembre 2020

D -

 


17 agosto 2020

eludo

Ojalá más poético pero es que es esto: te echo mucho de menos y lo siento mucho. Tengo una viga clavada perpendicular a mi estómago cuando pienso si pensaste o no, que no eras nada, que ya no eras nada. Porque me lo dijiste, la última vez que con tus manos harina me dijiste que no eras nada, que te hacía sentir que ya no sabías que hacías aquí me lo dijiste y me taladra y me taladra y me taladra. Pienso si te diste cuenta de que el último día no fui. Y siento nauseas, siento nauseas, siento nauseas. No fui porque no quise, porque no podía más porque estaba cansada de llorar día sí y día también, cansada del olor a estertor y cansada de tu mirada ausente clavada en mis ojos queriendo saber algo que yo no sabía ni supe ni sabré qué. Lo siento mucho. Me ahonda la garganta pensar que no lo hice bien, que no lo hice mejor y que nadie hizo nada. Constantinopla cae, escucho bombas por el televisor. Nadie dice nada. 

Quiero volver a tu casa. 

Te quiero mucho, me siento condenada a echarte de menos para siempre, para siempre, para siempre. Como todos los que os vais. A todos. Me duele, joder, me duele. No lo aguanto: me duele. ¿Me queda más de lo que he exististido, tres veces más de lo que he existido, echándote de menos? Joder, ¿y con remordimiento? Joder, no puedo, joder, necesito hablar con alguien. Y necesitaría de verdad poder haber estado contigo, llorar sin miedo a alguien. Y te hago en una nube. Te desee muy fuerte la mejor de las nubes para la cabeza. Un disfraz de cabeza de cúmulo. Ojalá, ojalá, ojalá no sintieras ni frío, ni miedo, ni resignación, ni humillación, ni cuerpo, ni mente, ni soledad, ni muerte. Ojalá hubiera estado ahí contigo. Lo siento mucho. Lo siento mucho. Lo siento mucho. Te quiero, eternamente, te quiero. Siento muchísimo haber entendido la muerte y que eras finita por completo al haberlo vivido. De verdad lo siento.                 De todas, mi cariátide más hermosa está tallada por ti. 

Y tiemblo. 

08 junio 2020

Rumo

Ayer me dormí llorando y hoy sigo con el estómago en llanto.
La Fase 2 acaba de entrar y yo ya he visto a casi todos los que tenía que ver y no ha sido tan increíble, la verdad. Incluso más banal el bien al qué tal, si cabe.
Por la noche pensé que en esta semana y en esta fase tampoco vería a mi abuela, y que viviría echándola de menos, de alguna forma, el resto de mi vida porque tampoco la vería la semana que viene ni en la siguiente fase, ni en la siguiente epidemia ni en el siguiente desfase. Un nunca más como una catedral donde me estaba dando de bruces la noche del cambio de fase.
Siento mucho no volver a verla, lo siento de verdad.

02 mayo 2020

Raso

Mi abuela se murió y yo me compré un vibrador.
No he entendido la muerte ni la gracia ortopédica de los vibradores, pero todo eso ha ocurrido.
Estoy procesando pero el balance es que me dolía más experimentar el que viniera la muerte que cuando vino.
Y me alivia que no viviese su muerte.
Y me muero por vivir mi alivio.
Me siento en paz, que está bien que al menos una de las dos sienta algo, porque creo que ella llevaba tiempo no sintiendo nada.

31 marzo 2020

cordisoriam

Misericordia. 
Utilicé esa palabra que se parecía pero no era la que quería decir.
¿Qué quise decir al utilizarla? Me refiero a qué quiere decir que pudiendo utilizar compasión o clemencia -como si fuera un preso al que se le da un golpe de gracia o al que se le corta las caderas- utilizara misericordia. Como un rayo de luz, de Intolerancia, me cayese del cielo en este agujero tan oscuro. Digo, pudiendo utilizar cualquiera de esas, utilicé misericordia, de corte religioso, como si el mismísimo Jesús y su puta santa madre María vinieran juntos a salvarme de forma misericordiosa. Sorpresa, no vino, no vinieron.
Vine yo.

Un órdago echado sin ganas. No sin cartas en la mano, no, no, sin ganas.
Un órdago como un envite, como un paso.
Solo que con este órdago, al menos, terminaba la partida.
Y era una forma fácil eh, solo tenía que verlo y que alguien ganara o pasar y que se acabara, a mi parecer, todo el interés de la partida aunque no la misma.

Y lo peor: esta vez ya no sentí nada, me había curado de espanto.



Amor. Sueño contigo cada noche. 
Cuando escribo tu nombre el corrector dice Daño, 
y me parece simbólico y de poesía trapera del 2004.
En mayúsculas y ni lloro, es el peso de la pérdida.
El vacío moderno, barroco, contemporáneo y posmoderno   
Lázaro, te lo ruego, levántate y anda. 

13 marzo 2020

Ya

Estoy a oscuras.
Soy nube de la peor forma.
Ayudadme. 

11 marzo 2020

jetra du celes

Claro que sí Cleopatra, ole, ole y ole.
Faraona mía, hay hueco para ti en esta cama esta noche.
Te has cortado el pelo.

Ole, ole y ole.
Que eres guapa pero no tanto pero lo has hecho.
Y no nos traigas más regalos, queremos gatos muertos.
Ni desbordes tus pasiones, parecen regla sobre un pupitre.
Bien amiga, a-m-i-g-a, bien. Superado: aprendiste a quererte más a ti.

Estoy orgullosa y a la vez te mato.
Coge el traje de luces, salimos en un rato.

¡Ah!¡Acertó! Me dijo que era celeste. 

17 febrero 2020

Eigac

A ver.
Yo ya.

A veces temo con respecto a esto. En general, he pasado a vivir con miedo.
Temo ser y temo no ser. Explico. Temo ser yo, porque yo aunque me gusto no gusto y no me gusta no gustar. Demasiado vanidosa, demasiado sentimiento por herir. Temo por no ser yo por lo mismo, por la pureza, por los brillantes apagados, por las capas. No me gusta silenciar la realidad y a mi tampoco. Y yo soy, soy a todas horas. Daría lo que fuera por no ser más a menudo. No ser de martes a jueves, al menos, en esta vida aburrida de consecución de metas las cuales llegan (o no) pero desde luego no sacian.

Estoy harta.
El otro día se ahorcó una chica y lo primero que pensé es que era afortunada.
Y supongo que esto está mal y que está algo mal conmigo.
Pero la verdad, me aliviaría mucho colgarme y no ser a veces, solo a veces, de martes a jueves, normalmente, de lunes a domingo, con menor frecuencia.

Joder, voy por delante. Me levanto media hora antes de acostarme. Soy efímera siempre.

14 enero 2020

Malmor

Soñé que te besaba y del aire de después se me escapaba en un suspiro un te quiero.
Y te quedabas mudo, rígido y quieto.
Y de quieto, piedra.
Y frío.
Y de mármol, granito.

Fin del sentimiento.

13 enero 2020

razlaz

En verano escribí esto y ayer me expliqué muy mal y volví a sonar así:

Quiero encontrarme. 
Me siento perdida entre el ruido, la nada y en los sentimientos. 
Y quiero que me toquen. 
Estoy lejos de cualquier cosa que pueda acariciarme, estoy en el zarzal más espeso del bosque. 
Pero me abro en canal, me abro. Cada vez que siento lo más mínimo, me abro.
Y lo normal es que me encante, y lo normal es que luego sufra mucho. 
Para sacarme las espinas, creo. Saco el sentimiento de dentro hacia fuera. A veces luego lo rompo, a veces lo guardo, a veces lo pongo en un altar. El formato no importa, el material no sigue una pauta. 
Como mis sentimientos, el material cambia. 
Ahora me siento en crisis, claro, 24 años son para estar en crisis. 
Y además, furiosa.
He pasado estudiando la vida y no tengo un piso, no he inventado nada, no tengo ni pareja, ni entiendo a Lacan, ni me emociono igual cuando voy al cine. 
Quiero una habitación a la desolación, a la juventud, a mis adentros y afueras, una habitación de la furia, de lo fugaz, de la celeridad y del nervio que me corroe por dentro para con suerte encontrarme entre tanto ruido, tanta nada y tanto sentimiento.