El color especial, el duende.
Y el alcohol, yo que sé.
Ni punk ni Madrid, puro jelly, azul yves.
Y mola, eh, unos ojos preciosos. Viva el cuerpo y la carne y la fuerza. La tracción.
Y una herida, una mancha cicatrizada de origen desconocido que me atormenta. ¿Será la marca de mi rimmel?¿He llorado ya?