Parche.
Parche.
Parche.
Estoy. Estoy. Estoy.
Me apetece silencio y por encima del silencio, me apetece estar dormida mucho tiempo. Y por encima de eso, me apetece salir en la tele -en todos los canales, en todos-, en los periódicos y en las portadas de las revistas de moda, y en las radios y en todas.
Lo que más me gustaría del mundo sería tener dinero.
Quiero dinero para comprar un piso viso vacío y poner una cama en medio de la habitación diáfana que tenga una pared negra y crear y crear y crear. Quiero dinero para tapar unos cuantos agujeros no parcheados y empezar a trabajar.
Ah, y no quiero hablar de la superficie, me atraganto, coño, poto.
Quiero hablar de lo intenso, que me encanta, que me gusta más que las croquetas y el salmón.
Y quedarme aplastada frente la intensidad, un vasto vocabulario y unos brazos de tío de esos que tienen las venas saliendo pero que no haga falta mediar conversación, que me aburro, coño, que me aburro.
No sé qué se hace a los 30 ni si he perdido el brillo, me la suda.
Nunca me importó tener cuerpo hasta que empezó a dolerme.
03 mayo 2019
22 enero 2019
Nidedá zul
Que no te encuentro.
Odio la luz azul al oído y yo te quiero siempre.
En bucle y continúo, rollercoaster fallido.
Ay maemía, en qué momento.
10 noviembre 2018
Blue Boom
He vuelto al proyecto azul para despedirme.
Ayer me enamoré.
Y ayer, papá, otro idiota me rompió el corazón.
Que quiero ser nube pero no quiero volar.
Quiero hacerte mil vídeos para que no los veas pero volcar todo el imaginario que recubre tu sombra en la parte de atrás de mi mente que sobresale al acostarme y flota y me hace soñar.
Te quiero fuera.
Te quiero fuera porque no quieres estar dentro.
01 octubre 2018
Sacuró-Li
Línea, línea, punto. Dentro no se puede fumar.
Voy de caza sin escrúpulos, ando mal.
Ayer me atravesó pero el voltaje soy yo y no tuve ganas de llorar.
Lisa. Lisa decía que en Japón hablan de la belleza de las fisuras de los jarrones y me puso de jarrón. Jarrón, siemprevivas y pájaro. Jarrón y blanca habitación. Y yo pensé que frío, que suelo, que marmol, que hormigón. Crespón negro. Cajón. Y no.
Ella hablaba también del tiempo. Y su tiempo no está fracturado pero sí se funde con el aire entre la lava que dobla el plástico de esta construcción. Lisa es digresión y lo he entendido este verano.
Repito: 12 años y lo he entendido este verano.
Pero por eso es para siempre, porque ese siempre dura lo que dure yo y aunque yo soy muy corta ante su plena extensión, mi estructura está hecha de su belleza y, entonces, mis cicatrices están causadas porque mi estructura es fisura y es digresión.
Noviciado: quiero vigilarte.
Amore, ocurramos, yo me curé.
03 julio 2018
Malasaña me ha dejado cicatrices en el empeine y en Lavapiés me quemé.
La ciudad pasó sobre mí.
La ciudad es el escenario de representación del poder. La ciudad se moldea a través de la cultura hegemónica y la contracultura. La ciudad es, en resumidas cuentas, cultura. Ahora, la ciudad moldea mi espacio interior. Y a veces no sé si la ciudad es antes que yo o yo hago la ciudad. Pero quizás esta perspectiva lefebvreriana no nos lleve a ninguna parte así que por qué no, centremos la respuesta a un individualismo fragmentado y líquido liberal.
Hago la ciudad porque puedo y, a la vez, la ciudad es donde en Sol dan las doce y el público se abraza. Yo me creo a través de crear la ciudad. Y no es mi mero fondo del feed de Instagram, esta plataforma también pasará. La ciudad me despierta y grita que me apresure, que cruce y compre; que espere el próximo tren. No hay estaciones en la ciudad porque asfalto y la gente están tan calientes que nunca tengo frío. Los grupos de música que admiro pasan por mi escenario, mi ciudad, y en la puerta me piden un fuego que no tengo pero que me encantaría dar. Y en la esquina de la calle alguien ha pintado un “te amo” efímero que la lluvia borrará. La mano tibia de mi abuela me detiene a contemplar la fachada ajada de un edificio que vio levantar. Y las plantas del invernadero del Botánico, no obstante, están igual.
Recuerdo en Melbourne una noche densa donde el tiempo se paró: la lluvia estaba suspendida y no caía. Pensé que de alguna forma, el continente entero estaba abrazándome porque había entendido que estaba sola.
Y a contrarreloj no dejé una calle sin recorrer del downtown austral.
Ciudad y tiempo, espacio y ciudad. El tiempo puede cambiarme pero yo puedo cambiar la ciudad.
Y así paso a positivo el mensaje del glam.
¿Por qué quiero cambiar la ciudad?
Porque necesitamos aumentar los espacios de representación de la realidad real. La vida está pasando mucho más deprisa de lo que el espacio de la urbe refleja. Este reflejo necesita con urgencia un lapsus, que como una burbuja huida de una escafandra perdida, irrumpa en las arterias de la ciudad.
Esta ruptura de brillo inevitablemente solo puede ser producida por la juventud, por ser efímera, por ser tan rápida como la ciudad.
06 marzo 2018
Zosbra
Un amor en cada puerto y tres palabras muertas reposan en mi espalda. Gano. Siempre gano, always right. Y ahora me siento en un bosque semimuerto, no me gusta, está seco y no hay humedad. Y he pisado una sima. Y ésta tenía un cepo, y el cepo, napalm. Me siento medio cuerpo, aquí no puede andar. Que me dejen en paz. Me disfrazo de río, soy combustión. Me apago. As. No siento nada porque lo siento todo. De verdad, perdón. Siento en el alma -junto las manos en mi pecho- que no estoy. Sentio ergo sum. Y si no siento no sum ni su puta madre. ¿Puta? Puta yo, puta por lista, puta por pasión. No pasa nada, yo nunca jamás he sido así. Si quieres una persona así, yo no soy así, yo no soy así ni su puta madre. No tengo por qué ser así. Y si te he dado a entender otra cosa, yo no. Ya está. Y lloro. Y rompe un plato contra el fregadero porque tienen que fregar. Y lloro. Porque la violencia me está violentando, y me siento back home. Hogar natal, Collado de Marichiva 3º, 3ºB. Eres horrible vs eres especial. Y se sienta en el sofá -los dos lo hicieron- y llorando dice que no puede ser de otra forma. Qué voy a puto hacer si no me apetece ni puto follar. Y no estoy hablando de follar, no hablo de que me la metas, me la saques, me la metas, me la saques. Que quede claro, chaval, de los dos te follo yo y te follo a rabiar. Y yo lloro, pero en silencio, porque aún es 2017 y la palabra de este año es elegancia, pero de elegante nada porque estoy con el pelo mojado y desmaquillada. Y pienso, qué coño, que me recuerde así. Abro la puerta y me voy. Y no me ha vuelto a ver. Y me escribe, que qué tal. Pues de-pé-eme, me he librado de otro maltratador. Pero ojo, el problema lo tengo dentro porque vuestra aura me atrapa y no me cauteriza de rótulas para abajo. No siento nada con la bondad. Que no existe coño, pero sí la ingle que me domine. La ingle y el clavel. ¿Y de qué hablo? De qué han hecho los romanos por nosotros. ¡Rocky! ¡Brad! ¡Rocky! ¡Janet! y ya no puedo más.
No le he vuelto a ver.
¿Y sabes? Así no. Porque siento que no valgo nada, siento culpa. Perdí la pasión. Y la culpa crece como una manzana con moho. En mi pecho y me bloquea la garganta. Las pepitas se me clavan. Me siento de madera, pianista, cuchillo. La casa arde. El espejo.
No eras -ni eres- nada. Pero te rellené de contenido, y claro, me encantaba.
No le he vuelto a ver.
¿Y sabes? Así no. Porque siento que no valgo nada, siento culpa. Perdí la pasión. Y la culpa crece como una manzana con moho. En mi pecho y me bloquea la garganta. Las pepitas se me clavan. Me siento de madera, pianista, cuchillo. La casa arde. El espejo.
No eras -ni eres- nada. Pero te rellené de contenido, y claro, me encantaba.
10 diciembre 2017
Trerpa
Mira, escribo por aquí porque no debo, es decir, mejor no, escribirte que te quiero. Es decir, espera, reformulo, que se me han subido los canónigos a la garganta y no sé qué digo. La cena, qué loca. Quiero decir, que me hace sentir como si no fuera tierra, ni humo, ni boca, ni hombre. Tú. No la ensalada. Es decir, mujer, hombre como genérico de individuo. Y sí me siento boca, pegada a tu cuello, a tu clavícula. Lamprea. Y a veces frágil y otras inefable. Joder, qué bonita palabra. Lloro porque me agarres para no deshacerme tampoco esta noche mientras inspiras, respiras, suspiras, pero es que a veces y para entonces, ya he ardido, y no soy ni piñas, ni palitos, ni carbón, fósforos, alquitrán, llamita, llamarada, fogata ni Galicia entera el pasado octubre. California y todos sus bomberos ardidos se quedan cortos. Ni Fukushima arde así y mira que aún están apagandola. ¿Quién me apagará a mi? Espero no tener que ser yo, que yo no soy frío. Soy sentimiento. Soy emoción. Soy rojo carmesí, terciopelo y bengalas. Y sueno grave, a chimenea crepitante, y a tus sábanas.
Apenas erguida y sutilmente ya me he ardido. Y digo que ni humo porque no puedes tocarme, ni tierra porque no puedo soportarte. Y no te quiero, no me gustas: me haces sentir. Y es que no sé qué es esto porque nunca me he sentido así. Tanto y hacia mi. Cuanto más va hacia ti mejor me siento. Y cuanto menos necesito de ti, soy mejor. No necesito nada, solo a mi, y si ya es a mi contigo, junto a ti, fetén. Tan puro y hacia ti. Que yo te quiero, pero no poseerte. Quiero tocarte, quiero que me beses y de la mano vayamos por Noviciado. Quiero que rompamos Madrid. Vete y vuelve, volverás: soy la atracción con más luces del Prater.
Apenas erguida y sutilmente ya me he ardido. Y digo que ni humo porque no puedes tocarme, ni tierra porque no puedo soportarte. Y no te quiero, no me gustas: me haces sentir. Y es que no sé qué es esto porque nunca me he sentido así. Tanto y hacia mi. Cuanto más va hacia ti mejor me siento. Y cuanto menos necesito de ti, soy mejor. No necesito nada, solo a mi, y si ya es a mi contigo, junto a ti, fetén. Tan puro y hacia ti. Que yo te quiero, pero no poseerte. Quiero tocarte, quiero que me beses y de la mano vayamos por Noviciado. Quiero que rompamos Madrid. Vete y vuelve, volverás: soy la atracción con más luces del Prater.
01 noviembre 2017
Natinas
Estos últimos dos meses me he enamorado de dos personas diferentes. Uno lo tenía todo, incluida pareja y otro debía tener el tabique fatal. Me he desenamorado del muso, algo es algo, porque ya no quise aguantar que nadie me tratara así. Nunca el amor me había importado tanto y a la vez tan poco. Me enamoro cada día, de la gente de la calle, de los chicos con pantalones apretados, los de tatuajes, los que fuman, los que leen.
Hoy ha sido distinto porque cuando le he besado me he sentido en el zoo, en la parte de las fieras salvajes. Había belleza, como la soberbia de un tigre, y había un foso por el que nadie puede pasar. No conseguiré a este chico tampoco pero tampoco voy a desistir ya.
Hoy ha sido distinto porque cuando le he besado me he sentido en el zoo, en la parte de las fieras salvajes. Había belleza, como la soberbia de un tigre, y había un foso por el que nadie puede pasar. No conseguiré a este chico tampoco pero tampoco voy a desistir ya.
06 septiembre 2017
Couvervan
Esta noche duermo sola y me arde el vientre. Papá dice que el primer día de clase ya no puede causarme tanta desgracia, y lo dice porque he hablado de un butrón inconmensurable. Esta noche recorro la última costilla con las uñas recién demacradas. Te deseo con toda mi alma. Y yo no quiero seguir pero a la vez sí quiero, debo, tengo que. No quiero tener que pero debo. Debo, digo bebo, dudo. Sudo, pienso despacio y crece mi apetito, solo he cenado calamares y tres desconocidos me han besado. Cordero me tocaba demasiado: vaya cura, párroco, padre. Que yo no paro de soñar contigo. Hace mucho que no duermo tan bien que como en esta noche tan estrecha de noventa en la que el abrazo ha durado ocho horas. Tú no eres como las personas con las que me relaciono, tú vales y yo quiero demostrarlo porque esto tiene futuro es algo especial que en un mundo paralelo es para siempre ¿para qué? Vivamos el ahora, yo quiero estar contigo. Martina, apaga la luz es tarde. Es tarde, ha entrado un mosquito y Lucas se va mañana. Que te quedes conmigo que soy la mejor opción y nada de venerar a cinco y menos a un teclado. Pero si eres súper femenina.
Te quiero, ay no, mierda, eso no tenía que decirlo. Y yo a ti. Luna, luna, silvestres, gracias, Vancouver, sol, primavera. Lo que más me gusta de ti es que eres muy tú. Eso es muy vago, no, no, es especial. Por eso siento diferente, me haces diferente, me haces feliz.
Te quiero, ay no, mierda, eso no tenía que decirlo. Y yo a ti. Luna, luna, silvestres, gracias, Vancouver, sol, primavera. Lo que más me gusta de ti es que eres muy tú. Eso es muy vago, no, no, es especial. Por eso siento diferente, me haces diferente, me haces feliz.
28 mayo 2017
El sonido atronador y las chispas del cable antes de entrar el primer vagón sentenciaron en mi pecho la siguiente frase:
Ya no creo en el amor.
Hacía tiempo que la cabeza me lo pedía a gritos pero nunca las pasiones se habían pronunciado tan claro al respecto.
Con el tiempo he perdido el sabor a polvo que me dejaba ese horrible dolor de cabeza que causaba tanta lágrima. A veces creo que tantas esquirlas no cabían dentro y por eso dolían tanto al salir.
Se llevó la luna.
Este puto ímpetu mío fue más seco y con un eco prolongado.
Un martillazo en una sima y arrastró hasta el último grano de arena del desierto.
Se llevó las estrellas.
Y aún no he encontrado palabras: veo un enorme nudo donde no me distingo a mí de mis recuerdos. Se fue conmigo, me dejó aquí.
Ya no creo en el amor y, a veces, tampoco en mí.
Ya no creo en el amor.
Hacía tiempo que la cabeza me lo pedía a gritos pero nunca las pasiones se habían pronunciado tan claro al respecto.
Con el tiempo he perdido el sabor a polvo que me dejaba ese horrible dolor de cabeza que causaba tanta lágrima. A veces creo que tantas esquirlas no cabían dentro y por eso dolían tanto al salir.
Se llevó la luna.
Este puto ímpetu mío fue más seco y con un eco prolongado.
Un martillazo en una sima y arrastró hasta el último grano de arena del desierto.
Se llevó las estrellas.
Y aún no he encontrado palabras: veo un enorme nudo donde no me distingo a mí de mis recuerdos. Se fue conmigo, me dejó aquí.
Ya no creo en el amor y, a veces, tampoco en mí.
01 mayo 2017
Checo
Hola,
Creo que estoy haciéndome bipolar forzada, por condiciones materiales, porque nadie tiene tiempo para más. Y yo me sujeto, lo juro que lo hago. Y cuando río es de verdad. Pero me duele tanto el tórax como las muelas y es que nada me calma. No puedo contártelo porque no sé como hacerlo, no sé qué decirte que exprese que como alguien me toque, combustiono; y como alguien me diga algo parecido a sus palabras, voy a meter la cabeza en el horno. A veces no puedo más porque necesito estar aquí, donde ya no estás tú, pero sola, para no verte y llorarlo hasta que no duela. Para no verte y sentirte, y asumir que a una parte de mi la has matado con las mismas palabras, tacto y susurros que una vez sirvieron para lo contrario.
La parte que te amaba ha hecho que me odie.
Creo que estoy haciéndome bipolar forzada, por condiciones materiales, porque nadie tiene tiempo para más. Y yo me sujeto, lo juro que lo hago. Y cuando río es de verdad. Pero me duele tanto el tórax como las muelas y es que nada me calma. No puedo contártelo porque no sé como hacerlo, no sé qué decirte que exprese que como alguien me toque, combustiono; y como alguien me diga algo parecido a sus palabras, voy a meter la cabeza en el horno. A veces no puedo más porque necesito estar aquí, donde ya no estás tú, pero sola, para no verte y llorarlo hasta que no duela. Para no verte y sentirte, y asumir que a una parte de mi la has matado con las mismas palabras, tacto y susurros que una vez sirvieron para lo contrario.
La parte que te amaba ha hecho que me odie.
24 abril 2017
23 abril 2017
Tiunven toac nif
La superficie me ahoga pero no crepita para quebrarse, rasgarse, estirarse y distorsionarse hasta romperse, por agujeros de bala y punzones infantiles, como chicle, derretida, como las velas que ya no me enciendes, crujiente. Realidad, no me atraviesa tu intensidad. Soledad Montoya, toma al fruto muerto de mis entrañas y huye por el camino de la esquina plagado de plantitas, parece que al girar se avecina más vida pero este peso yo no puedo cargarlo y no recuerdo si tu hermano mató a mi padre, pero preparaté a morir.
Escribe al coronel, que la carta diga que yo luché hasta el primer golpe, hasta que gente que nunca antes había muerto empezó a fallecer.
Y que yo lloví.
Y él viento, silencio.
Fin del acto vigésimo primero.
- Decepción hace presencia, se apagan las luces y se cierra el telón.-
Escribe al coronel, que la carta diga que yo luché hasta el primer golpe, hasta que gente que nunca antes había muerto empezó a fallecer.
Y que yo lloví.
Y él viento, silencio.
Fin del acto vigésimo primero.
- Decepción hace presencia, se apagan las luces y se cierra el telón.-
05 noviembre 2016
Kirahi
Se ha muerto mientras estaba fuera.
Algo ha tenido una crisis y ha muerto, he tardado un mes en escribirlo porque no he podido asumirlo.
Alguien o algo se ha muerto mientras estaba en algun sitio, no se cual. Estaba alguien ahi o alguien estaba aqui o algo estaba en un sitio y luego otro en otro, no se. Me lio.
Algo ha soltado sangre por todos los agujeros, pero eso no significa que este muerto. Yo tambien sangro, pero escribo, y existo, luego debo estar viva. O existo porque vivo, no lo se. Sangro porque vivo. Sangro y existo, pero no lo fotografio, no hay pruebas de su existencia. Guy Debord, tengo fotografias colgadas de ayer respirando, viva, estoy viva, ¿no?
Algo ha dejado de moverse, luego debe estar muerto. O dormido. Pero no lo he visto, insisto, es como Palencia. No se si existe porque nunca lo he visto.
Creo que sigue viva, porque aun no la he visto.
Mientras no la vea, puede que siga viva.
Si, seguro, esta viva.
Solo se que ya no la puedo ver.
Quizas este ciega, quizas sea yo quien ha cambiado y no el perro, o el algo, o el recuerdo. Quizas el perro haya cambiado su color negro y patas blancas por translucido, y luego transparente. Quizas ya no tenga color. Ahora es invisible.
Por favor, que nadie toque mis recuerdos.
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